Joe Hachem
Cuando Hachem dejó el Líbano para mudarse a Australia en la década de los setenta, comenzó una carrera de éxito como quiropráctico, pero una afección médica que afectaba a los vasos sanguíneos de sus manos le impidió seguir atendiendo las exigencias físicas que su trabajo requería. Sin embargo, estas circunstancias se revelarían como favorables para este aficionado al poker.
Joe había estado jugando a poker de manera irregular durante años, y empezó a participar en torneos en el año 2000, en el famoso Crown Casino de Melbourne. Ganaba sistemáticamente pequeñas cantidades de dinero, pero sería un viaje a Las Vegas en 2005 para las World Series el que cambiaría su vida. Tras un buen comienzo acabando cerca de la mesa final en el evento de Hold’em sin límite de 1.000 $, donde obtuvo un premio de casi 25.000 $ por finalizar en 10º lugar, continuó con el Evento Principal con un total de 5.000 jugadores. Resultaría ser el sueño de Joe hecho realidad, ya que se convirtió en campeón del mundo, llevándose el mayor premio en metálico hasta la fecha, 7.500.000 $ y el brazalete de oro.
Tras este título, su éxito no dio muestras de querer disminuir. Un año después, Joe volvió a las WSOP* y casi volvió a llevarse otro brazalete, finalizando en 2ª posición en el evento de Shorthanded Hold’em de 2.500 $. También obtuvo un 4º puesto en el Pot Limit Hold’em de 2.500 $, añadiendo 90.482 $ a su bankroll. Joe redondeó el año con una impresionante victoria en el WPT Five Diamond Poker Classic en Las Vegas, ganando otros 2.207.575 de $. En abril de 2008 estuvo a punto de llegar a la mesa final de la Gran Final del EPT Monte Carlo de PokerStars, donde quedó en una 11ª posición por más de 150.000 $.
Cuando tiene la oportunidad de descansar, Joe pasa el tiempo con su mujer y sus cuatro hijos. También es un entusiasta del golf, al que juega tan a menudo como puede con sus amigos y con otros jugadores de poker.
A Joe le llevó un par de años pasar de ser un jugador novato a convertirse en uno de los mayores jugadores de poker. Para demostrar que su victoria en las World Series no fue un caso aislado, el jugador de poker favorito de Australia siguió cosechando aun más éxitos.












